Cleveland Cavaliers humilla a los Celticsy pone el 0-2 en la serie

Se esperaba mucha más igualdad en el segundo partido de la Final de la Conferencia Este, pero lo que se ha visto en el TD Garden es una humillación histórica a los Boston Celtics a mano de unos imparables Cleveland Cavaliers. Ni más ni menos que 86-130 ha sido el resultado final a favor de los actuales campeones.

46 puntos de diferencia entre uno y otro. 46 puntos de diferencia que significan la peor derrota de un cabeza de serie número 1 en toda la historia de la NBA. A Boston Celtics no se le puede reprochar nada, ya que ha cumplido con creces llegando a la final de conferencia, pero la sensación que está dejando hasta el momento contra Cleveland Cavaliers es realmente pauperrima.

Brad Stevens intentó cambiar de entrada el choque desde el principio incluyendo en el quinteto inicial a Gerald Green en lugar de Amir Johnson. El objetivo era abrir la cancha más para hacer daño desde el triple, pero el resultado no fue el esperado. Boston Celtics fallaba gran parte de sus tiros en este arranque y eso daba seguridad en su defensa a unos Cleveland Cavaliers que iban poniendo jugada a jugada más tierra de por medio (18-32 al final del primer cuarto).

Pero la verdadera escabechina estaba aún por llegar y lo hizo en el segundo cuarto. Cleveland Cavaliers se movió en estos 12 minutos como Pedro por su casa ante unos Boston Celtics inoperantes y desesperados, que lo único que sumaban eran técnicas en contra (una para Isaiah Thomas y otra para Brad Stevens). Un parcial total en este segundo cuarto de 13-40. Un verdadero escándalo, algo histórico.

Y es que el marcador al descanso era de 31-72, la mayor diferencia en la historia de los playoffs al descanso, superando los 40 puntos con los que Detroit Pistons se marcho contra Washington Wizards en los de 1987. Una circunstancia que llevó al público del TD Garden a abuchear a los suyos, e incluso a pedir tímidamente a base de cánticos a Gordon Hayward, principal objetivo del equipo para el verano.

A partid de ahí poco más que contar tuvo un choque que ya estaba más que decidido a favor de Cleveland Cavaliers. El objetivo de los Boston Celtics era el de intentar minimizar la derrota, y no lo consiguió. Pero no fue solo por ese 86-130 final encajado, no. A eso hay que unirle la pérdida de Isaiah Thomas por dolores en la cadera. El pequeño base, lejos del estado de forma mostrado hasta ahora, no volvió al partido tras el descanso, y será evaluado para saber si estará disponible de cara al tercer choque.

Cleveland Cavaliers sigue asustando en estos playoffs. Acumula 13 victorias consecutivas en postemporada (10 de estos playoffs y los 3 de las Finales del año pasado), el mejor récord de la historia de la NBA, y todo apunta a que ese registro va a aumentar a 15, ya que por lo visto hoy sería una verdadera sorpresa que no cerrasen esta eliminatoria en los dos próximos partidos que se jugarán en el Quicken Loans Arena.

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