Gijón Basket entrevista al Sancristobero José Soto, intensidad y ritmo latino en el puesto de base

– ¿Dónde empezaste a jugar al baloncesto? ¿Qué fue lo que te hizo decantarte por este deporte? ¿Cuál es tu primer recuerdo con este deporte?

Pues empecé a los 15 años en un mini torneo que hacen en las escuelas de mi país, yo antes jugaba beisbol pero en el momento que tuve ese primer contacto todo cambio para mí, ya no me gustaba jugar beisbol y todo el amor por el deporte se decantó para el baloncesto. La verdad que fui a ver un partido en mi ciudad y fue tan grande la emoción que sentí por el ambiente, la entrega de los jugadores que me llamó la atención y nació en mi el yo quiero estar ahí. Tengo muchos, pero el más importante es cuando me entregaron mi primer uniforme de un equipo el cual fue impactante para y hasta hoy en día tengo guardada ese uniforme.

– ¿Tuviste algún partido que haya sido decisivo tu tiro?

Si, el año que jugué nacional en Mieres, en la Final Four estábamos debajo de dos puntos y tuve a oportunidad pero fallé y nada, ese partido perdimos de 3 puntos y no pasamos a la final.

– ¿Tu lugar preferido para vivir?

Pregunta difícil. Obviamente te podría decir Santo Domingo, allá en Punta Cana bajo por sus palmeras y sus playas hehe, pero la verdad aunque juegue en Gijón he echado raíces en Oviedo.

– ¿Quién es tu jugador/a de baloncesto favorito? ¿Has tenido algún referente en el que mirarte durante tu carrera?

Kobe Bryant, hay muchos buenos pero este señor cautivó mi corazón por su entrega y las ganas de ganar y trabajar. Aunque Kobe sea mi preferido, me he fijado mucho más en cómo juega Allen Iverson, porque es así un poco como yo, bajito, delgado, etc. Por eso antes utilizaba trenzas para verme un poco igual.

– ¿Crees que tu vida sería igual sin el baloncesto?

La verdad que no, no sé que ni como seria, el baloncesto me ha enseñado muchas cosas, buenas y malas y de todo se aprende.

– ¿A parte del baloncesto, cuál es tu hobby?

Pues la música. Mis padres son músicos y desde pequeño siempre nací en ese ambiente y sobretodo en la iglesia donde voy (soy cristiano evangélico) cantamos mucho y toco el teclado (piano). También me gusta leer, sobre todo la biblia.

– ¿Cuál consideras que es tu rol en el equipo?

Pues aportar en todo lo que me requiera el entrenador, tanto defensivamente, como en la ofensiva; intentar que el balón llegue donde debe de estar y sobre todo, animar a los compañeros. Tanto Diego como yo, que somos lo que estamos aquí del año pasado,  sabemos lo que significó el año pasado para este equipo y lo que está significando este.

– El número con el que juegas, ¿significa algo para ti?

Pues el uno es primogénito, el primero. Anteriormente jugaba siempre con el 11 pero el uno fue el número con el que jugué por primera vez en categoría EBA y desde entonces siempre lo llevo en la espalda.

– Una virtud y un defecto en cancha. ¿Qué aspectos crees que debes mejorar aún en tu juego?

Virtud, el no rendirme ante las circunstancias y defecto que algunas veces suelo desconectar. A mejorar, siempre hay margen de mejora en todos los aspectos, si caemos en el error de decir que llegamos estamos equivocados.

– ¿Cómo son tus horas previas al partido? ¿Tienes alguna manía antes de jugar un partido?

Suelo estar ajeno al partido, no pensar en nada relacionado a este, ni imaginarme como podría ser y afrontar cuando llegue. Manía, sí, siempre oro antes de los partidos. Anteriormente lo hacía solo, hoy en día cuando estamos en el vestuario antes de salir a cancha después de la charla del entrenador nos reunimos como una piña y oro a Dios entregándole el partido y siempre desde que he jugado lo he hecho.

– ¿Recuerdas algún campo especialmente complicado como jugador visitante?

Este año pues Marín, fue complicado ese partido y sobre todo allí, como la fanaticada se entregaba a por los suyos, sorprendente.

– ¿Te has planteado un futuro relacionado con el baloncesto (entrenador, delegado, agente, comentarista, etc.)?

Sí, en un futuro, si Dios me lo permite, quiero montar una academia de baloncesto en mi país, para darle oportunidad a las personas que están allí sin recursos y sobre todo aquellos que quieren una oportunidad en el baloncesto. Y ya si puedo tener algún convenio con clubes de aquí de España y poder traer a algunos jugadores para que estudien y poder darle un futuro mejor a ellos y su familia ya sería espectacular.

– ¿Baloncesto NBA ó FIBA?

NBA

– ¿Cómo fue tu experiencia de jugar fuera de España?

Pues en el 2016 viajé a mi país a jugar y eso fue espectacular. Allí se vive el baloncesto como el futbol aquí y era sorprendente ver la fanaticada como el sexto hombre de la cancha, los jugadores como dan su entrega con tal de lograr la victoria y tuve el placer de ganar el campeonato de mi ciudad y la verdad que fue una experiencia para repetirla.

-Llevas ya un tiempo en Gijón, ¿Qué te ha parecido la ciudad? ¿Qué te gusta más?

Si supieras que lo que más me gusta de aquí de Gijón no son las plazas ni los lugares sino el cariño de la gente. Hoy en día los fanáticos se están involucrando en el partido, ya se escuchan desde dentro algunas voces de los fanáticos que te hace sentirte respaldado y sobre todo al término de los partidos ganes o pierdas, como los peques, padres y las personas se dirigen hacia ti a darte cariño, para mi es lo mejor que puede tener esta ciudad.

– Fuera de la cancha y de amistades personales, ¿hay alguna personalidad de la cultura, política, ciencia, etc que le haya influenciado o que te sirva de referente?

Sí, en mi padre José Luís Soto, porque es una persona que siempre lucha por algo mejor, siempre convencido de que tiene que llegar a la meta sin importar lo que esté pasando por el momento.

– ¿Qué recomendarías al padre de un/a jugador/a de 7-8 años al que le llaman para que su hijo/a se vaya a jugar al baloncesto?

Si el niño le nace el querer jugar que vaya a por ello, mientras más joven mejor y sobre todo porque el baloncesto muchos lo ven solo como un deporte pero hay muchas más cosas que nos enseña como compañerismo, disciplina, obediencia y muchos más valores que se pueden encontrar a diario.

– Para terminar, pide tres deseos para esta temporada…

Pues la verdad, seguir obteniendo más victorias, que podamos llegar sin lesiones hasta el final de la temporada y que lleguemos físicamente y mentalmente enfocados a los playoff para trabajar duro y lograr la victoria si Dios quiere.

 

Fuente: Gijón Basket

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